Jehová dijo a mi Señor: Asiéntate a mi diestra, entre tanto que pongo a tus enemigos por estrado de tus pies.
¶ La vara de tu fortaleza enviará Jehová desde Sión: domina en medio de tus enemigos.
Tu pueblo será voluntario en el día de tu ejército en hermosura de santidades: como el rocío que cae de la matriz del alba, así te nacerán los tuyos,
Juró Jehová, y no se arrepentirá: que tú serás sacerdote para siempre conforme al rito de Melquisedec.
¶ El Señor está a tu diestra: herirá a los reyes en el día de su furor.
Juzgará en las naciones; henchirá de cuerpos muertos: herirá la cabeza sobre mucha tierra.
Del arroyo, beberá en el camino; por lo cual ensalzará la cabeza.