Escápame, o! Jehová, de hombre malo: de varón de iniquidades guárdame:
Que pensaron males en el corazón: cada día juntaron contiendas.
Aguzaron su lengua como la serpiente: veneno de áspid hay debajo de sus labios. Selah.
Guárdame, o! Jehová, de manos de impío, de varón de injurias guárdame: que han pensado de rempujar mis pasos.
Soberbios me han escondido lazo y cuerdas: han tendido red: en el lugar de la senda me han puesto lazos. Selah.
He dicho a Jehová: Dios mío eres tú: escucha, o! Jehová, la voz de mis ruegos.
Jehová, Señor, fortaleza de mi salud, cubre mi cabeza el día de las armas.
No des, o! Jehová, al impío sus deseos: no saques en efecto su pensamiento, y se ensoberbezcan. Selah.
La cabeza de los que me cercan, la perversidad de sus labios la cubra.
Caigan sobre ellos brasas: en el fuego les haga Dios caer: en profundos hoyos, de donde no salgan.
El varón de lengua no sea firme en la tierra: al varón de injuria cace el mal para rempujones.
Yo sé que hará Jehová el juicio del afligido, el juicio de los menesterosos.
Ciertamente los justos alabarán tu nombre: los rectos estarán en tu presencia.