Oígate, Jehová, en el día de la angustia: ensálcete el nombre del Dios de Jacob.
Envíete ayuda desde el santuario, y desde Sión te sustente.
Tenga memoria de todos tus presentes, y encenice tu holocausto. Selah.
Déte conforme a tu corazón, y cumpla todo tu consejo.
Alegrarnos hemos con tu salud, y en el nombre de nuestro Dios alzarémos pendón: cumpla Jehová todas tus peticiones.
Ahora he conocido que Jehová ha guardado a su ungido: oírle ha desde los cielos de su santidad con las valentías de la salud de su diestra.
Estos en carros, y aquellos en caballos confían: mas nosotros del nombre de Jehová nuestro Dios tendremos memoria.
Estos arrodillaron, y cayeron: mas nosotros nos levantamos, y nos enhestamos.
Jehová, salva: que el rey nos oiga el día que le invocáremos.