O! Dios, sálvame en tu nombre, y con tu valentía me defiende.
O! Dios, oye mi oración, escucha las razones de mi boca.
Porque extraños se han levantado contra mí, y fuertes han buscado a mi alma: no han puesto a Dios delante de si. Selah.
He aquí, Dios es el que me ayuda; el Señor es con los que sustentan mi vida.
El volverá el mal a mis enemigos; córtalos por tu verdad.
Voluntariamente sacrificaré a ti; alabaré tu nombre, o! Jehová, porque es bueno.
Porque me ha escapado de toda angustia, y en mis enemigos vieron mis ojos la venganza.