¿Pronunciáis de verdad, o! congregación, justicia? ¿juzgáis rectamente hijos de Adam?
Antes de corazón obráis iniquidades en la tierra: violencia pesáis de vuestras manos.
Extrañáronse los impíos desde la matriz: erraron desde el vientre hablando mentira.
Veneno tienen semejante al veneno de la serpiente: como áspide sordo que cierra su oreja.
Que no oye la voz de los que encantan, del encantador sabio de encantamentos.
¶ O! Dios, quiebra sus dientes en sus bocas: quiebra, o! Jehová, las muelas de los leoncillos.
Córranse como aguas que se van de suyo: armen sus saetas como si fuesen cortadas;
Como el caracol que se deslie, vayan: como el abortivo de mujer, no vean el sol.
Antes que vuestras ollas sientan el fuego de las espinas; así vivos, así airado los arrebate con tempestad.
¶ Alegrarse ha el justo, cuando viere la venganza: sus pies lavará en la sangre del impío.
Entonces dirá el hombre: Ciertamente hay fruto para el justo: ciertamente hay Dios que juzga en la tierra.