Alabarte hemos, o! Dios, alabarte hemos; que cercano está tu nombre: cuenten todos tus maravillas.
Cuando yo tuviere tiempo, yo juzgaré rectamente.
La tierra se arruinaba, y sus moradores: yo compuse sus columnas. Selah.
Dije a los malvados: No os enloquezcáis: y a los impíos: No alcéis el cuerno.
No levantéis en alto vuestro cuerno; no habléis con cerviz gruesa.
Porque ni de oriente, ni de occidente, ni del desierto viene el ensalzamiento.
Porque Dios, que es el juez; a este abate, y a aquel ensalza.
Que el cáliz está en la mano de Jehová, y lleno de vino bermejo de mistura, y él derrama de aquí: ciertamente sus heces chuparán, y beberán todos los impíos de la tierra.
Y yo anunciaré siempre: cantaré alabanzas al Dios de Jacob.
Y quebraré todos los cuernos de los pecadores: y los cuernos del justo serán ensalzados.