Logo

WeBible

Salmos 38

38 / 150
1

Jehová, no me reprendas con tu furor, ni me castigues con tu ira.

2

Porque tus saetas descendieron en mí; y sobre mí ha descendido tu mano.

3

No hay sanidad en mi carne a causa de tu ira: no hay paz en mis huesos a causa de mi pecado.

4

Porque mis iniquidades han pasado sobre mi cabeza: como carga pesada, se han agravado sobre mí.

5

Pudriéronse, y corrompiéronse mis llagas a causa de mi locura.

6

Estoy encorvado, estoy humillado en gran manera: todo el día ando enlutado.

7

Porque mis caderas están llenas de ardor: y no hay sanidad en mi carne.

8

Estoy debilitado y molido en gran manera: rugiendo estoy a causa del alboroto de mi corazón.

9

Señor, delante de ti están todos mis deseos: y mi suspiro no te es oculto.

10

Mi corazón está rodeado, me ha dejado mi vigor; y la luz de mis ojos, aun ellos no están conmigo.

11

Mis amigos, y mis compañeros, se quitaron de delante de mi plaga: y mis cercanos se pusieron lejos.

12

Y los que buscaban a mi alma armaron lazos: y los que buscaban mi mal, hablaban iniquidades: y todo el día meditaban fraudes.

13

Y yo, como sordo, no oía: y como un mudo, que no abre su boca.

14

Y fui como un hombre que no oye: y que no hay en su boca reprensiones.

15

Porque a ti Jehová esperaba: tú responderás Jehová Dios mío.

16

Porque decía: Que no se alegren de mí: cuando mi pie resbalaba se engrandecían sobre mí.

17

Porque yo aparejado estoy a cojear: y mi dolor está delante de mí continuamente.

18

Por tanto denunciaré mi maldad: congojarme he por mi pecado.

19

Porque mis enemigos son vivos y fuertes: y hánse aumentado los que me aborrecen sin causa:

20

Y pagando mal por bien me son contrarios, por seguir yo lo bueno.

21

No me desampares, o! Jehová; Dios mío, no te alejes de mí.

22

Apresúrate a ayudarme, Señor, que eres mi salud.

Salmos 38